La seguridad contra incendios de las estructuras de madera

La seguridad contra incendios de las estructuras de madera

La madera es un combustible; no obstante, también ejerce como material contra incendios. En un incendio, la madera se carboniza de manera uniforme a una velocidad aproximada de 1 mm por minuto, por lo que se puede predecir con exactitud su resistencia a la carga y su propensión al derrumbe. Esto supone una gran ayuda para las labores de los servicios de rescate, entre otros.

Gracias a las estructuras de madera se pueden conseguir con facilidad períodos de resistencia al fuego de 30, 60, 90 y 120 minutos. El período de resistencia al fuego requerido a nivel estructural se obtiene con revestimiento estructural protector (normalmente paneles de yeso) y, teniendo en cuenta la carbonización, aumentando el tamaño de las estructuras de madera. En un incendio se evapora la humedad absorbida por las planchas de yeso, lo que mantiene en valores bajos la temperatura del panel en el lado opuesto al fuego, evitando de este modo que la madera arda. Las cavidades de la estructura se pueden rellenar con material aislante no combustible, protegiendo de este modo las estructuras de madera y retrasando la carbonización de la madera.

Además de la protección estructural contraincendios, los edificios de madera se pueden equipar con un sistema automático de extinción mediante aspersores. El sistema más conocido para los inmuebles de madera es la aspersión de agua nebulizada a presión (Hi-Fog). Cuando el sistema se activa, no rocía agua sino una agua nebulizada que sofoca el fuego de manera eficaz. El sistema humedece las estructuras. A diferencia del agua, su funcionamiento es en tres dimensiones, lo que posibilita sofocar un fuego situado, por ejemplo, bajo una mesa, donde el agua no podría llegar.